Deshaciendo los mitos: verdades sobre la biotecnología agraria y la alimentación biotecnológica es una actualización del artículo Corrigiendo los mitos publicado en 2003 por la Asociación Americana para la Soja y otras ocho importantes organizaciones agrarias de EE.UU.
Creemos que se ha hecho necesario publicar una nueva edición de Corrigiendo los mitos debido a la gran cantidad de información que ha pasado a ser de dominio público gracias al trabajo de científicos, economistas y otros estudiosos de todo el mundo. Probablemente, nunca antes se había estudiado tanto una innovación dentro de la agricultura como se ha hecho con la biotecnología agraria. Aunque con escasísimas excepciones, los nuevos datos han confirmado los ya existentes, y nos permiten concluir sin ninguna duda que la biotecnología agraria ha resultado beneficiosa de forma clara y valiosa en todos los sentidos, con un gran éxito como herramienta agrícola, y con potencial suficiente para destacarse aún más en los próximos años.
Sin embargo, los antiguos mitos continúan circulando. A menudo están basados en información que no sólo está anticuada sino malinterpretada, mal aplicada o inventada. En las páginas siguientes, presentamos refutaciones detalladas, sustentadas en más de cien referencias. En resumen, a pesar de todo, podemos afirmar con confianza que todas las pruebas demuestran que:
- La biotecnología, lejos de constituir un desastre para los agricultores en EE.UU., ha pasado a dominar la producción de los tres grandes cultivos de consumo: soja, maíz y algodón. Ha contribuido a aumentar los ingresos de los agricultores, a ahorrarles tiempo y dinero, al tiempo que mantuvo su competitividad en los mercados mundiales.
- Ha aumentado los rendimientos netos al reducir las pérdidas debidas a la presión de la maleza y las plagas de insectos.
- Ha acabado con el uso de pesticidas y ha permitido sustituir los compuestos químicos nocivos para el medio ambiente por herbicidas benignos.
- Ha permitido a los agricultores ampliar notablemente el uso del laboreo conservador, que es mejor para la vida de los insectos y los pájaros, reduce la erosión del suelo y recorta la cantidad de CO2 que los cultivos agrarios liberan a la atmósfera.
- Ha logrado abaratar los cultivos de consumo básico importados de EE.UU. para los países en vías de desarrollo.
- Ha probado ser aún más beneficiosa cuando se instaura en países en vías de desarrollo, logrando rendimientos superiores y reducciones espectaculares en el uso de sustancias químicas peligrosas en comparación con los métodos tradicionales (sólo en China, el algodón biotecnológico probablemente ha salvado la vida a varios cientos de agricultores).
- Ha conseguido que el maíz sea un alimento más seguro al reducir el riesgo de intoxicación por micotoxina, un grave problema en muchos países en vías de desarrollo en los que las condiciones de almacenamiento son muy primarias.
- Las principales instituciones científicas de todo el mundo han confirmado que produce alimentos tan seguros o más que los obtenidos por las técnicas agrarias convencionales.
